LAS ARMAS DE BAGATELA

Adaptación de José María Rodríguez Sorroche de la obra de JOAQUÍN CARBÓ.

Al levantarse el telón están en la escena los dos vigías en sus puestos.)
JONÁS: A mí me gusta este oficio de vigía, siempre aquí arriba, bien comidos, bien bebidos… Somos los ciudadanos más elevados.
DAVID: Pero es tan aburrido… Desde el día que se escapó la vaca lechera y embistió por todas partes, no ha pasado nada…
JONÁS: Ya veo que no te gusta esto de hacer de vigía…
DAVID: Pensaba que sería un trabajo más movido. Me gusta contemplar los bosques y el paisaje, y escuchar de cerca el canto de los pájaros. Pero…
JONÁS: ¡Calla! ¿No es tarde?
DAVID: Todavía no ha cantado el gallo…
JONÁS: ¿Y si se ha dormido?. Se oye el canto del gallo, por dos veces.
DAVID: ¡Vamos, que se impacienta!
DAVID Y JONÁS: (cantando a la vez)

Despierta muchacho

tra-la-ra-la.

Las ocho han tocado,

tra-la-ra-la.

Levanta en seguida,

no estés en la cama

porque ya es de día,

tra-la-ra-la-ra (bis).

Mientras cantan van entrando la gente del pueblo pregonando sus mercancías.
PESCADERA: ¿Quién quiere sardina fresca?
PANADERA: ¡Pan blanco, tierno y crujiente!
VERDULERA: ¡Higos, tomates!
TABERNERO: ¡Vino clarete! Blanco, negro y del bueno…
VERDULERA: ¡Manzanas, ciruelas y cerezas…!
LECHERA: ¡Leche de vaca y leche de oveja!
VERDULERA: ¡… y las primeras judías!
CARNICERO: ¿Quién quiere del cerdo una oreja?
LECHERA: ¡Quesos de todos los tamaños!
MODISTA: ¿Quién quiere ir bien vestido?
PESCADERA: ¡Que se acaban las sardinas!…
VERDULERA: ¡Hay coles muy escogidas!
Entretanto, intercambian las provisiones entre ellos. Arriba, en las almenas, los vigías discuten para decidir quién ha de ir a escoger los víveres. Lo hacen, con mímica, a pares y nones, y le toca bajar a Jonás. Este se mezcla con los demás del pueblo.
PANADERA: Jonás, no quiero que pienses que es por vanidad, pero pocas veces habrás comido una cosa tan buena como esta torta de chicharrones.
VERDULERA: Te recomiendo una buena ensalada de tomate y cebolla…
PANADERA: Como mi pan no hay nada…
LECHERA: Huele este queso…
PESCADERA: ¡Mira qué pescado! Todavía colea…
CARNICERO: ¿Qué quieres? ¿Redondo, costillas, chuletas?
TABERNERO: Con un buen vaso de este vino que te gusta tanto…
Todos acosan a Jonás hasta que el viejo Tobías les llama al orden.
TOBÍAS: ¡ Dejad tranquilo a Jonás!
DAVID: (Desde lo alto de las almenas impaciente) Jonás , si no subes haré un disparate…
JONÁS: Hasta luego y gracias por todo.
TOBÍAS: No tienes que dar las gracias, estando en tu puesto, vigilando los caminos, estás cumpliendo con el pueblo de Bagatela.
Jonás sube a las almenas y los dos vigías se ponen a desayunar. Hay unos momentos de silencio David levanta la cabeza un par de veces. Ha visto llegar a alguien y grita:
DAVID: Ciudadanos: el leñador vuelve por el camino del bosque.
LEÑADOR: (Entra por la puerta del fondo, hacha en la mano) ¡Hoy pasan cosas muy extrañas! No se veía ningún animal, no se oía el canto de los pájaros, no se movía ni una hoja… el viento me ha soplado en la cara y he oído un rumor sordo… como si un centenar de pies golpearan la tierra… detrás del cerro se levantaba una polvareda que parecía una nube inmensa pegada al suelo, como una niebla baja… ¡Mirad las tablas Tobías! ¿Qué quiere decir todo esto?
TOBÍAS: (Consulta unos papeles) Aquí habla de una polvareda… Escuchad: “Una gran polvareda se levantó cuando el ejército de …”
DAVID: ¡Alerta! ¡Por los caminos del bosque!
JONÁS: ¡Ya los tete… ya los tete… tenemos aquí…!
TOBÍAS: ¿Qué ves, David?
DAVID: Tres personas, están en el recodo del camino. Un hombre y dos muchachas. Van vestidos de una
forma muy extraña…
JONÁS: Me mareo… me rechinan los dientes … me encuentro mal… tatatata….
Entran Midas, Istar y Ristar.
MIDAS: ¡Buenos días tengáis todos, nobles ciudadanos de Bagatela!
TOBÍAS: ¿Cómo es que sabéis el nombre de Bagatela?
MIDAS: Es una vieja historia. Hace mucho tiempo, un forastero estuvo viviendo con vosotros…
TOBÍAS: ¡Es verdad! Un fenicio. Mi abuelo lo conoció…
MIDAS: Poco antes de morir me dio este papel donde está señalada la ruta. Me dijo: “ Si un día te
encuentras en peligro, sigue esta ruta.Te guiará hasta la ciudad más tranquila y mejor guarnecida:Bagatela.
PANADERA: ¿Y por qué habéis venido?
MIDAS: ¿No han llegado hasta vosotros los feroces ataques de los persas?
ISTAR: Son los seres más feroces que cruzan la tierra.
RISTAR: Han destruido nuestras ciudades, nuestros almacenes y fortalezas.
MIDAS: Y han cogido como esclavas a nuestras mujeres.
TOBÍAS: ¿Y por qué os persiguen?
MIDAS: Yo soy Midas, el más rico de los mercaderes fenicios y estas son mis hijas Istar y Ristar. Los
persas nos quieren secuestrar para pedir un rescate por nosotros
ISTAR: Si nos dejáis descansar, seguiremos nuestro viaje a Menfis, donde embarcaremos hasta Gades…
TOBÍAS: Aquí podéis descansar todo el tiempo que queráis…
PANADERA: Os traeré una torta de chicharrones que…
FRUTERA: ¿Queréis un poco de fruta?
TABERNERO: ¿Y un buen vaso de vino?
MIDAS: No lo podemos aceptar, no tenemos dinero para pagaros. Lo hemos perdido todo en la huida…
TABERNERO: ¿Pagar? ¿Qué queréis decir?
RISTAR: Que no tenemos monedas.
LECHERA: ¿Monedas?
FRUTERA: ¿Pagar? ¿Monedas? Tobías, mirad en las tablas, a ver lo que dicen.
TOBÍAS: “La moneda es una pieza de metal que sirve de medida del precio de las cosas…”
VERDULERA: Lo complicáis mucho todo esto, ¿no?
MIDAS: En todo el mundo se hace igual, Las cosas se compran y se venden.
ISTAR: La gente trabaja, recibe unas monedas y las cambia por comida, ropa, instrumentos, etc.
LEÑADOR: ¡Tan fácil como lo hacemos nosotros!
CARNICERO: ¡Ya lo creo! El pastor tiene su rebaño. De vez en cuando me trae un cordero o una ternera… una una vez los he troceado, lo llevo a la plaza y quien quiere lo toma…
VERDULERA: Cuando los melocotones se han cubierto de frutos, los traigo a la plaza y quien quiere,
los toma….
PANADERA: Yo hago pasteles de crema y los traigo aquí a la plaza y quien quiere, los toma…
Todo el mundo obsequia con sus productos y sólo quedan Ristar, Istar, Midas, Jonás, Tobías y David que baja de las almenas.
DAVID: Bienvenida forastera … ¿Cómo te llamas?
RISTAR: Ristar. ¿Y tú?
DAVID: David, y soy uno de los vigías, pero yo estoy harto de estar aquí arriba.
RISTAR: ¿No has salido nunca de aquí?
DAVID: ¡Nunca! ¡Tú si debes haber viajado…!
RISTAR: Por todos los caminos del ancho mar Mediterráneo. Si tienes ganas, ¿Por qué no viajas?
DAVID: Siempre he tenido ese anhelo… ¡Viajar, navegar, volar…!
JONÁS: ¡Yo… yo… yo también quisiera viajar, huir… ¡ Una nununube, se acececerca…
DAVID: (Trepa a las almenas, da una ojeada y grita) ¡Ciudadanos la polvareda se acerca!
MIDAS: Es el ejército de Datis, han encontrado nuestro rastro…
ISTAR: ¿ Qué vamos a hacer, padre?
MIDAS: ¡Nos han descubierto, nos entregaremos a los persas!
DAVID: ¡No podéis sacrificaros , ni usted ni vuestras hijas!
ISTAR: No hay más remedio, si no nos encuentran, de Bagatela no quedará piedra sobre piedra.
TOBÍAS: Si nos unimos todos, los persas no podrán hacernos nada…
ISTAR: No les conocéis, ¡han destruido a su paso las ciudades mejor amuralladas!
TOBÍAS: Os esconderemos en el taller de los objetos mecánicos. ¡No os podrán encontrar!
(Sale seguido de Midas, Istar y Ristar)
JONÁS: Los pepe… los pepepersas… ¡Ya están aquí! ¡Ay madre mía!
( Se escucha la canción y van entrando por la puerta central Datis y sus cuatro capitanes)

EJÉRCITO PERSA:

De Datis los hechos

que sepan las gentes.

No tiene en la guerra

amigos ni parientes.

Pega garrotazos

cada vez más fuertes,

pasa por la piedra a

cobardes y valientes,

dando puñetazos

disfruta sonriente…

somos duros, bravos

los persas del Este.(bis)

DATIS: No sé quiénes sois ni cómo os llamáis, ni falta que me hace. ¡Entregadme al fenicio y a sus hijas!
CAPITANES: ¡Hau Datis!…
DATIS: Si los entregáis no os pasará nada. Pero, si no lo hacéis, mis valerosos capitanes…
CAPITANES: ¡Hau Datis!…
DATIS: Os darán un escarmiento tan grande, que de esta ciudad no quedarán más que cenizas.
TINTEJES: Y su nombre desaparecerá del mapa.
LEÑADOR: Si tenéis frío y queréis encender fuego, no hace falta que queméis la ciudad.
FRUTERA: Tenemos un cobertizo con leña y os la podemos ofrecer…
DATIS: ¿Quién habla de ofrecer? Datis siempre coge lo que le da la gana. ¿Dónde tenéis a los fenicios?
JONÁS: Aquí no… no ha venido nadie…
TEJES: Son más tozudos que las mulas de nuestro ejército!
DATIS: ¡Queréis decirme dónde están, de una vez…!
PUEBLO: (Sonsonete) ¡Nosotros no lo sabemos! ¡Nosotros lo ignoramos!
DATIS: Yo, Datis, el guerrero más feroz de toda Persia, os aseguro que mañana al amanecer os
cortaremos cabeza uno a uno.
DEJES: Y si no lo hacemos ahora es porque nuestros dioses nos prohiben hacer destrozos a deshoras.
MANEJES: ¡Preparad vuestras armas, afiladlas! Os pasaremos por la piedra y os quemaremos las casas.
DATIS: ¡Ahora Datis os declara la guerra! ¡Vamos capitanes!
CAPITANES: ¡Hau Datis!
( Se van y se quedan los habitantes boquiabiertos.)
MODISTA: ¡Ay, madre mía ¡ ¿Habéis oído lo que ha dicho ese salvaje…?
LEÑADOR: Que preparemos las armas.
MODISTA: ¡Si no sabemos qué son!
MIDAS: Eso quiere decir que nunca las habéis necesitado…
MODISTA: Empieza a oscurecer… tenemos que preparar las… las eso, las armas…
TOBÍAS: Consultaré las tablas…
MIDAS: Las armas son instrumentos que sirven para atacar y matar.
ISTAR: Son instrumentos que el hombre crea para luchar, atacando o defendiéndose.
RISTAR: Primero eran piedras puntiagudas. Ahora se utilizan flechas, lanzas, cimitarras, cuchilllos, etc.
TABERNERO: Pues como si nos hablarais en chino.
DAVID: ¡Es igual! Pondremos nuestro valor…
LEÑADOR: ¡Nos liaremos a mamporros, si es necesario!
MIDAS: ¡Las flechas del ejército persa hieren a distancia.!
MODISTA: ¡Así no vale1 Eso es jugar sucio, hacer trampa…( Se desmaya)
MIDAS: Los que pudieran acercarse a ellos morirían atravesados por sus cuchillos
VERDULERA: ¡Aire! ¡Aire! ¡Haced sitio, la costurera se ha desmayado!
MIDAS: Tenemos que encontrar otro sistema… cada cual tiene el arma adecuada.
RISTAR: Verdad, mirad los animales: unos tienen garras, otros púas, los toros , cuernos…
ISTAR: Los ciervos , la agilidad; las ardillas, la astucia; en cambio el hombre posee…
MIDAS: ¡¡La inteligencia!! ¡Ya tengo la solución! En vuestro taller, Tobías, está lo que puede servir.
TOBÍAS: ¡Vamos que pronto oscurecerá!
(Se van todos. Sólo quedan los vigías en su puesto. Unos momentos de silencio mientras va oscureciendo)
JONÁS: Ha cambiado el viento, los persas se deben pelar de frío…
DAVID: ¡Que se hielen! ¡Bribones! ¿Dónde estaremos mañana Jonás?
JONÁS: Pues aquí, hombre, como siempre, haciendo el oficio más bonito de todos…
DAVID: Mañana nos atacarán: todo se habrá acabado. Después…
JONÁS: ¿No crees que Tobías y el forastero encontrarán una solución?
DAVID: No lo sé… (Callan y vigilan)
JONÁS: (Aturdido) Los pepe… los pepepersas, que vienen!
DAVID: (Inquieto) ¡No puede ser! ¡Datis nos ha dicho que no atacarían hasta la madrugada!
JONAS: Pues , ya vuvuvuelven… ¡Centinela alerta…! (Entran los habitantes de la ciudad)
TABERNERO: ¿Hay novedad?
DAVID: Parece que hay revuelo en el campamento persa.
LECHERA: ¡Ay, pobres de nosotros!
DAVID: Datis y sus capitanes vienen hacia aquí.
JONÁS: ¿Has visto qué palos más largos llevan? Nos ensartarán como si fuéramos pollos, y nos asarán…
(Entran Datis y sus capitanes con la tienda al hombro)
DATIS: (Gritando) ¡Gentes de esta piojosa ciudad! He venido porque me da la gana y no habrá ningún valiente capaz de discutir esta decisión mía y de mis capitanes…
CAPITANES: ¡Hau Datis!…
DEJES: Allá fuera hace un viento terrible y el gran Datis no quiere que le pase nada a nosotros, sus queridos capitanes.
TEJES: Montaremos la tienda en esta plaza… lástima de paredes : mañana no quedará piedra sobre piedra…
DATIS: ¡Atchiss! Si todavía pillaré un resfriado.
HABITANTES: ¡¡Jesús!!
DATIS: ¿Os estáis burlando o qué? ¿ No sabéis que el mejor negocio que podríais hacer es que palmara ahora mismo? (Llega Tobías.)
TOBÍAS: Nosotros no deseamos mal a nadie. No queremos enemigos.
TINTEJES: ¿Y nosotros entonces, ¿qué pintamos aquí?
TOBÍAS: Sois pobre gente que tiene frío.
TABERNERO: También parece que tengan hambre…
TEJES: ¿Quién habla de tener hambre?
DEJES: ¡Estamos hambrientos, diría yo.!
MANEJES: Hace cinco días que no hemos engullido más que el caldo de hervir el cuero de nuestros cinturones.
PESCADERA: ¿Queréis unas truchas acabadas de pescar?
LECHERA: ¿No os apetecería un queso de oveja?
FRUTERA: Tengo fruta de la mejor.
VERDULERA: Les puedo proporcionar las mejores ensaladas.
TABERNERO: ¿Verdad que me aceptaréis esta jarra?
DEJES: ¡Yo me desmayo! ¡Hablan de comida!
MANEJES: Queso del que me daba mi madre, de pequeñito.
TEJES: ¡Con lo que me gusta a mí el pescado!
TINTEJES: ¡ Y vino! ¡ Vino! ¡Ya lo siento chorrear en mi garganta!
DATIS: Os prohibo que aceptéis algo de estos piojosos. Mañana podremos comer y beber lo que queramos. Ahora plantad la tienda.
DEJES: ¿Y si no llegamos a mañana? ¡Tengo un hambre que me muero!
TOBÍAS: Esta noche refrescará: ¿ queréis leña para encender un buen fuego?
TABERNERO: No vaya a ser que os resfriéis y no podáis hacer la guerra.
Tobías y todos los demás se van, quedan sólo los capitanes que preparan una especie de tienda.
DATIS: ¿Ya habéis terminado de plantar la tienda, holgazanes?
MANEJES: ¡Ya la tenéis a punto!
DATIS: Me voy a dormir. Vigilad bien. Avisadme si veis algo sospechoso… Pero antes, traedme aquella silla, me ayudaréis a quitarme estas botas, que tengo los pies hinchados y yo sólo no puedo.
CAPITANES: (Los cuatro tirando de la bota de Datis) ¡Aaaaaauuuuu…. Aaaaaaauuuuuu…
DATIS: Tirad más fuerte. ¡Vaya cuarteto de estúpidos que tengo por capitanes!
CAPITANES: ¡Hau, Datis! ( Al saludar han soltado la pierna de Datis, que cae al suelo)
DATIS: ¡Pandilla de inútiles! ¡Bribones!
MANEJES: Nos habéis nombrado y nosotros , como está mandado: ¡Hau, Datis!
DATIS: ¡Dormiré con las botas puestas!
(Datis entra en la tienda. Llegan las muchachas y el tabernero llevando un cesto con víveres y una jarra de vino)
TEJES: ¿Adónde vais?
VERDULERA: ¡Ay qué chico más guapo! ¡Y qué tipo!
TEJES: Soy Tejes, uno de los capitanes del gran Datis … ¿No os asusto?
FRUTERA: ¿Cómo nos va a asustar un tipo tan agradable?
VERDULERA: Es una pena que aquí no haya chicos tan atractivos.
TEJES: No nos halaguéis así, que todos tenemos un punto flaco… ¿Adónde vais?
FRUTERA: A llevar la cena a los vigías.
PESCADERA: Poca cosa: unas chuletas, un pollo relleno de ciruelas…
LECHERA: Un queso de oveja y una jarra de vino.
DEJES: Eso es poesía pura: comer, beber…
MANEJES: Déjame probar una ciruela…
TINTEJES: Yo oleré el vino…
VERDULERA: ¿Y si les dejamos estas cestas y vamos a buscar otra para David y Jonás?
Todos dicen que sí, y cuando se lanzan sobre la cesta, sale Datis de la tienda. Todos disimulan.
DATIS: No puedo quitarme las botas. ¿Qué hacéis? ¿Así vigiláis?
DEJES: Nos ha parecido oír un ruido por ese lado.
DATIS: ¡No me tomaréis el pelo! ¿Qué es esto? ¡Comida! ¡Hay comida! ¡Ya sabéis que está prohibido aceptar nada del enemigo! Persia se incauta de esta comida. Yo represento a Persia, por lo tanto…( Se pone a comer a lo bestia)
TEJES: ¡Adiós , poesía! ¡Adiós manjares escogidos!
Los capitanes y los vigías observan la comilona de Datis.
JONÁS: ¿Te has fijado qúe cara ponen cuando come Datis?
DAVID: Si dura mucho rato, se desmayarán.
DATIS. (Se levanta pesadamente) Me vuelvo a dormir, estoy pesado de tanto andar detrás de los fenicios. Se mete en la tienda y los capitanes se avanzan sobre los desperdicios.
TINTEJES: ¡Ni una gota de vino!
MANEJES: ¡Aquí, aquí hay un trozo de pan!
DEJES: Lo he cogido yo. ¡Es para mí!
TEJES: ¡Yo lo vi primero!
MANEJES: Nos lo podríamos repartir… No, nos la jugaremos a los dados…
Mientras se lo juegan entran despacio el tabernero, verdulera, frutera, etc.
TABERNERO: Les cambiaré la jarra vacía por una llena.
VERDULERA: ¡Con la tripa vacía, la bebida les hará dormir como a troncos!
TEJES: ¡Los dioses me son propicios! ¡He ganado! ¡Son para mí!
TINTEJES: ¡La debilidad me hace ver visiones, la jarra se ha llenado sola!
TEJES: ¡Pásamela! ¿Es verdad? ¡Es vino de verdad!
CAPITANES: ¡Es vino! ¡Es vino!… (Se pasan la jarra con deleite)
DATIS: ¡Qué gritos son esos!
MANEJES: ¡Los soldados del campamento que cantan para ahuyentar el hambre!
DATIS: ¿Tienen hambre? ¡Mejor! ¡Perro harto no caza! Mas vale tener la tropa hambrienta, así mañana atacarán con más valor. ¡Vigilad bien!
DEJES: Es fácil decir ¡Vigilad bien! Cuando se tiene la tripa llena…
MANEJES: Ya lo habéis visto. Nosotros no nos lo podíamos comer y él se lo incauta y ¡A la barriga! Este ejército es un engaño… Se echa al suelo por el vino que ha bebido.
TINTEJES: ¡Luchamos hasta caer rendidos y luego llega Datis y nos deja más pelados que una rata.
DEJES: No me hables de ratas que me horrorizan…
TINTEJES: Sí, que llevan la peste. Cuando veas una cerca, ya puedes empezar a estirar la pata… ¿Dónde está Manejes?
TEJES: Míralo, duerme como un lirón… Yo también me echo, que este vino…
DEJES: ¿Y tenemos que vigilar nosotros solos? ¡Vamos a dormir nosotros también!
TINTEJES. ¡De acuerdo!
La gente de Bagatela, entra con Midas.
TABERNERO: Mi vino les ha dejado fuera de combate.
MIDAS: Les tenéis que despertar de vez en cuando, que no descansen bien, así tendrán mañana la cabeza pesada como el plomo.
TOBÍAS: ¡David! ¿Todo marcha bien en el campamento?
DAVID: Se han echado , no se tienen en pié de hambre que pasan…
JONÁS: ¡Se han comido las hierbas de las vacas!
TOBÍAS: Vigilad. Que todos sepan lo que tienen que hacer cuando amanezca.
Salen todos menos los vigías. Pasan unos segundos . Empieza a hacerse de día.
DAVID: La luna se oculta tras las montañas, pronto será de día.
Canto del gallo.
MANEJES: ¿Qué? ¿Ya es de día? Despertad, chicos, que si Datis nos encuentra durmiendo, nos costará caro..
TEJES: ¿Te has vuelto loco? ¡Si es la puesta de sol! ¡Ay, no! ¡Es la salida!
DEJES: ¿Quién me ha despertado? Soñaba que me daba una comilona y he oído el canto del gallo… (Se escuchan campanas)
TINTEJES: Estas campanadas… me parece que no anuncian nada bueno…
DATIS: ¿Qué revuelo es ese? ¿Por qué no se me deja dormir tranquilo? Ah, ya es de día … Pero este silencio no me gusta . Aquí hay gato encerrado… ¿Por qué no me habéis despertado antes?
MANEJES: Dormíais tan bien que …
DATIS: ¡Pandilla de idiotas ¡ ¡Ay mi cabeza! Recoged la tienda… ( De nuevo campanas)
DATIS : Este tañido me parece que…
MANEJES: ¡Ya lo tengo! ¡Es el anuncio de la peste… El que lo oye ya no o olvida nunca, si es que sale con vida!.
TINTEJES: ¿Qué quieres decir con eso?
MANEJES: ¡Que si queremos salvar el pellejo, ya podemos empezar a correr…! ( Van a huir)
DATIS: ¡Quietos todos, capitanes!
CAPITANES: ¡Ay Datis! ¡Ay , que palmaremos! ¡Tan jóvenes! ¡Tan sanos! (Una por capitán)
DATIS: ¡Estas campanadas…! Dejadme pensar … ¡Ya lo tengo! Es una trampa: nos quieren hacer creer que están apestados… (a Manejes) .Sal y di a la tropa que no se asusten y estén preparados para atacar. (Manejes se va)
DEJES: ¡Qué listo es nuestro terrible Datis!
TEJES: ¡Ya lo creo! Si hubiera sido la peste hubiéramos oído gemidos…
CIUDADANOS: (Gritos) “Ay, Aaaaaay… ¡La peste! Pobres de nosotros… la peste…”
TINTEJES: ¿No te parece ahora que es verdad?
DEJES: Gemidos, decía yo… ¡Huyamos! Aquí dejaremos el pellejo…
Entra Manejes por la puerta del centro.
MANEJES: Los soldados no están seguros. Han oído los lamentos… ¿Y si nos largáramos?
DATIS: ¡No! Todavía no he visto a nadie con la cara amarilla ¿verdad? ¡Ya sabéis que antes de estirar la pata, los apestados se vuelven amarillos!
Todas las ventanas aparecen con máscaras amarillas, los vigías en las almenas también.
TINTEJES: ¡Mira Datis: amarillos! ¡Amarillos como canarios!
DEJES: ¡Que no se acerquen!
MANEJES: ¡Que no me toquen!
DATIS: ¡Miedosos! ¿Y si se hubieran pintado la cara? ¡Tejes , tráeme uno…!
TEJES: ¡Ay, Datis! ¿Por qué queréis que me muera yo, tan joven? Que vaya Dejes, que nació un día antes que yo…
DEJES: ¿De qué os serviría yo, muerto del todo, sin un chorrito de vida? Que vaya Manejes…
MANEJES: ¡Imposible! ¡Mis pies se han amarrado a esta maldita tierra embrujada! ¡No me puedo mover si no es para la puerta de salida…! Que vaya Tintejes…
TINTEJES: Iría si no sintiera un mareo extraño cuando trato de dirigirme a estos apestados.
DATIS: Iré yo y os demostraré cómo todo es pura comedia. No habéis visto ninguna rata todavía, ¿verdad? ¡Dónde se ha visto la peste sin ratas…! ¡Iré yo sólo a buscar a los fenicio, prenderé fuego al pueblo y asaré a sus habitantes!
Se va de la escena . Voces de soldados: “¡Ratas, ratas!”
DEJES: ¿Ratas? ¡Huyamos! (Corre hacia la puerta)
DATIS: (Desde dentro) ¡Ayudadme! ¿Una rata enorme me persigue! ¡A mí, capitanes!
CAPITANES: (Que ya están en la puerta, saludan sin detenerse y salen) – ¡Hau, Datis!
Aparece Datis perseguido por una rata de juguete que llevará atada al cuerpo con un hilo.
DATIS: ¡Esperadme! ¡Soy hombre al agua! ¡Esta rata me persigue como si fuera mi sombra. Estoy perdido, destrozado, enratado, apestado…! (Atraviesa el escenario y sale huyendo y gritando).
DAVID: (Alegre) ¡Ya huyen!
JONÁS: ¡Pobrecitos! ¡Atraviesan el río por la parte más honda! ¡Vaya remojón!
Entran Midas, Ristar e Istar.
MIDAS: ¡El ingenio ha vencido a la fuerza!
ISTAR: Es cierto. ¡Mirad cómo han huido!
RISTAR: Ahora llega la hora de nuestra marcha.
DAVID: (Que ha bajado de las almenas y saluda dando las manos…) –Adiós Jonás , me voy con los forasteros. ¡Tengo que viajar, recorrer mundo!
JONÁS: Siempre te recordaré. Has sido mi mejor amigo…
MIDAS: Cuando quieras nos marchamos. Tenemos que llegar en seguida a Menfis antes de que zarpen nuestras naves de Fenicia…
DAVID: Venid al establo; cogeremos caballos…
Cuando han salido empiezan a entrar todos los demás.
LEÑADOR: ¡La paz ha vuelto a Bagatela!
FRUTERA: No creo que los persas quieran volver.
TOBÍAS: El mérito ha sido de Midas. La paz y la seguridad se ganan con las armas o con ingenio. En cuanto entró en mi taller de juguetes y vio las ratas que tenía preparadas para el día de los juguetes, se dio cuenta de que las podíamos hacer correr atraídas por el hierro de los persas.
TABERNERO: Jonás, ¿Dónde está Midas? ¿Has visto a los forasteros?
JONÁS: Pues, veréis…
TABERNERO: ¡Dínoslo de una vez, Jonás!
JONÁS: Ya están cerca del recodo. David va con ellos. Van al paso ligero de los caballos…
PESCADERA: Tobías, ¿es posible que David nos deje?
TOBÍAS: Si es su voluntad…
LECHERA: Jonás, ¿qué hacen los forasteros? ¿qué hace David?
CARNICERO: ¿Todavía los ves?
JONÁS: Sí, siguen el camino.
COSTURERA: ¿Qué hacen ahora?
JONÁS: Ahora suben por el cerro. Pronto se perderán de vista. Se detienen. Se vuelven.
PANADERA: ¡Dile adiós con tu mano!
JONÁS: ( Mueve la mano) Nos dicen ellos adiós también.

TODOS LOS CIUDADANOS: (Cantando o recitando)

Adiós, adiós, Midas valiente

tu astucia libertad nos dio,

y, agradecida, la gente

del pueblo te dice adiós.

Adiós, adiós, astuto amigo,

con ratas al persa espantas,

tu inteligencia ha vencido

enseñándole unas cuantas.

MUCHACHAS SOLAS:

Del yugo persa salvadas,

volvemos con alegría

a la libertad, y cantamos

Bagatela no te olvida.

Midas, a David te llevas

al que tanto el monte amaba.

Adiós. A tus amigos dejas;

te vas a tierras lejanas.

TODOS LOS CIUDADANOS:

Adiós, amigos del alma,

os deseamos buen viaje.

Queda el corazón en calma

y en el alma vuestra imagen.

Sólo borrará la muerte

vuestra estancia corta y grata

y mantendrá Bagatela

esta paz que nos hermana.

FICHA TÉCNICA
Título: LAS ARMAS DE BAGATELA.
Autor: El maestro tutor D. José María Rodríguez Sorroche adapta la obra de D. Joaquín Cambó.
Argumento: Los habitantes de la imaginaria ciudad de Bagatela viven tranquilos sin conocer la violencia de las guerras ni el dinero. Todos cumplen con la sociedad practicando sus trabajos elegidos libremente por los vecinos.
Pese a su ingenuidad, ninguno rehúye la responsabilidad de hacer frente al ejército del persa Datis para defender a los desconocidos Midas y sus hijas, que han llegado perseguidos por el dicho ejército.
Los pacíficos habitantes de Bagatela, sin tener instrumentos bélicos, utilizan para conseguir la victoria armas tan antiguas como eficaces: la inteligencia, el ingenio y la astucia.
Fecha del inicio de los ensayos: 26 de Mayo de 2.003.
“ “Estreno: Día: 19 de junio a partir de las 20 horas. Escenario: Peña Flamenca “El Laurel”
“ “Reestreno: Día: 24 de junio a partir de las 22.30 horas. Escenario: Escuelas Nuevas. Elenco:
DAVID: David García O Kean.
JONÁS: Alfonso García Castillo.
TOBÍAS: Adrián Oliver Hierro.
MIDAS: Manuel Hipona García.
RISTAR: Marina Alcántara Rosa.
ISTAR: Lidia Barrientos Miñano.
VERDULERA: Elena Carmona Quirós.
TABERNERO: Javier Gutiérrez López.
LEÑADOR: Álvaro Tomán García.
MODISTA: Alexandra Nogales Moreno.
CARNICERO: Sergio Carrasco Camacho.
PANADERA: Eva García Díaz.
FRUTERA: Ana Isabel Núñez Macías.
DATIS: Juan José Cuevas González.
DEJES: Rafael Madero Noguero.
TEJES: José María Naranjo Ávila.
MANEJES: Antonio Manuel Lopera Fernández.
TINTEJES: Daniel Algarrada Gordillo.
Maquillaje y vestuario (figurinistas) : Las madres respectivas.
Atrezzo o utillería: Campana, caretas amarillas, rata con ruedas, hacha de leñador, cestas con artículos de plástico o reales, libros viejos y mesa, caja grande de cartón a modo de tienda, lanzas o espadas, silla, escalera de tres peldaños…
Equipo de Escenografía: Elena Nieto Carmona, Almudena Martínez Rueda, Noelia García Buzón, Rafael Sosa Linares, Marcos Vargas Cantillo, , José Miguel Madero Noguero y Rubén Toro Lora .
Decorado: El elenco y el Equipo de Escenografía.
Equipo de Iluminación y Sonido: Megafonía del Centro y el Equipo de Cultura Municipal.
Apuntador y Coordinador: El maestro tutor. Lora del Río a 11 de junio de 2.003

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